Movidas de la semana China-Latam: Comercio, minería, fricción geopolítica
Esta nota reúne las noticias más relevantes de la semana sobre la relación entre China y América Latina. Los casos de Panamá, México y Colombia reflejan distintas dimensiones del vínculo: fricciones en torno a infraestructura estratégica, desequilibrios estructurales en el comercio bilateral y consolidación de la presencia china en minerales críticos.
China “congela” inversiones en Panamá tras fallo judicial
El gobierno chino les solicitó a sus empresas estatales congelar o suspender negociaciones sobre nuevos proyectos de inversión en Panamá, después de que la Corte Suprema panameña declarara inconstitucional la concesión que permitía a Panama Ports Company —filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison— operar los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicados en las entradas del Canal de Panamá. Además de paralizar conversaciones en sectores como infraestructura, energía, logística y telecomunicaciones—algunas valoradas en miles de millones de dólares—, reportes indican un endurecimiento de inspecciones aduaneras a productos panameños como banano y café, y señales a navieras chinas para que evalúen desviar cargas hacia otros puertos si ello no implica mayores costos adicionales. No se trata de sanciones formales anunciadas públicamente, sino de medidas de presión económica y comercial adoptadas tras un fallo que afecta activos considerados estratégicos por Beijing.
El episodio ocurre en un contexto de fricción acumulada. En 2025, Panamá se retiró de la Iniciativa de la Franja y la Ruta—el principal marco de cooperación global promovido por China—y ha enfrentado presiones públicas desde Estados Unidos para reducir la presencia china en infraestructura vinculada al Canal. Aunque la economía panameña no depende estructuralmente de China—Estados Unidos sigue siendo su principal socio comercial e inversor—, Panamá mantiene un amplio déficit comercial con el mercado chino y exporta a ese destino una proporción relativamente pequeña de su oferta externa. Muchas de las inversiones ahora suspendidas estaban en fase de evaluación y no habían sido adjudicadas formalmente, lo que limita el impacto inmediato. El presidente José Raúl Mulino ha defendido la independencia del sistema judicial y el Estado de derecho, rechazando que la decisión responda a presiones externas, mientras CK Hutchison inició un arbitraje internacional contra el Estado panameño en busca de compensaciones por la anulación del contrato.
Déficit de México con China crece en plena revisión del T-MEC
La balanza comercial entre México y China registró en 2025 un déficit histórico de 123,053 millones de dólares, la cifra más alta desde que el Banco de México lleva registros, al comparar exportaciones por apenas unos 10,215 millones con importaciones por más de 133,000 millones. Este desequilibrio refleja una asimetría profunda en el intercambio bilateral, donde los productos chinos —desde bienes de consumo hasta maquinaria y componentes industriales— tienen una presencia ampliamente mayoritaria en el mercado mexicano, mientras que los envíos mexicanos a China permanecen en niveles marginales. La cifra récord se produce en un entorno de tensiones comerciales globales y en vísperas de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, que regula la integración productiva de América del Norte.
Sin embargo, el desequilibrio con China no puede leerse de forma aislada. En 2025, México registró un superávit comercial de aproximadamente 272,000 millones de dólares con Estados Unidos, su principal socio, un monto que supera ampliamente el déficit con el mercado chino. En gran medida, es una relación comercial triangular interconectada a través de cadenas de producción. Una proporción significativa de los insumos importados desde China se incorpora a procesos manufactureros en México, especialmente en sectores como el automotriz y el electrónico, y luego se reexporta a Estados Unidos bajo las reglas del T-MEC. En términos contables, el saldo positivo con Washington compensa el déficit con Beijing. En términos estructurales, las cifras reflejan una integración regional que depende de proveedores asiáticos y que hoy se encuentra bajo mayor escrutinio político en América del Norte, en un contexto de creciente rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China. Todo ello adquiere mayor relevancia ante la inminente revisión del T-MEC.
Empresa china adquiere mina de cobre y oro Alacrán en Colombia
La minera china JCHX Mining Management Co. acordó pagar 128 millones de dólares para adquirir el 50% restante del proyecto de cobre y oro Alacrán, ubicado en Puerto Libertador, departamento de Córdoba en Colombia. El vendedor es Cordoba Minerals, empresa canadiense que desarrolló el proyecto durante más de una década, filial de la estadounidense Ivanhoe Electric. Con esta operación, JCHX pasa de socio minoritario a propietario del 100% del activo.
Aunque USD$ 128 millones no es una cifra extraordinaria en la industria minera global, el monto corresponde únicamente a la adquisición del control societario, no al costo total de construcción y puesta en marcha del proyecto, que requerirá inversiones adicionales significativamente mayores. Alacrán es uno de los proyectos de cobre más avanzados en Colombia y ha sido presentado como una de las apuestas para ampliar la producción nacional de este mineral, en un país cuya minería ha estado históricamente concentrada en carbón y oro. En ese sentido, la relevancia de la operación no radica solo en el valor de la transacción, sino en que una empresa china asume el control total de un yacimiento que podría convertirse en un actor relevante dentro de la aún incipiente industria cuprífera colombiana.
